Las 6 variables para el éxito de la fotovoltaica compartida en comunidades de propietarios

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A continuación se detallan las seis variables para el éxito que deben ser tenidas en cuenta para el desarrollo exitoso de instalaciones de energía fotovoltaica en comunidades de propietarios.

Una metodología basada en el conocimiento del sector residencial así como en las complejidades técnicas, tecnológicas y legales vinculadas a la implantación de esta solución renovable en entornos urbanos. Un conjunto de acciones y procedimientos orientados a garantizar el éxito de este tipo de soluciones donde hasta la fecha no existen equipamientos compartidos o comunitarios.

El sector residencial es uno de los focos principales de la demanda energética nacional, hablamos lógicamente de agrupaciones de viviendas que conforman edificios y comunidades de propietarios o inquilinos con un comportamiento complejo y muy individualizado.

Hay que tener en cuenta que la incorporación de elementos comunes a un edificio existente que no disponga de ellos y cuyo uso no este correctamente regulado puede generar un importante foco de conflictos. Existen comunidades que únicamente tienen de manera compartida el ascensor o los garajes ya que sus sistemas energéticos de calefacción o agua caliente son individuales y los impagos o comportamientos no afectan al resto de copropietarios.

La Ley de Propiedad Horizontal establece claramente cómo deben abordarse este tipo de soluciones y conocer su articulado y  trasposición a la realidad puede evitar infinidad de problemas y conflictos. La Ley de Propiedad Horizontal regula todo lo relativo a las comunidades de propietarios desde el otorgamiento de su Título constitutivo o Escritura de División Horizontal hasta la extinción de la propiedad horizontal, desde el nombramiento de los cargos de la Comunidad a la convocatoria y celebración de las Juntas, hasta las mayorías necesarias para adoptar acuerdos a la manera de contribuir a los gastos comunes. El artículo 17 de la actual Ley de Propiedad Urbana recoge todos estos temas y especialmente los destinados a la incorporación de soluciones energéticas en edificios existentes.

Qué puede ofrecer la energía fotovoltaica a las comunidades de propietarios y cuál es el objetivo principal del autoconsumo?

Hay que tener claro como punto de partida, que el objetivo de la fotovoltaica en las comunidades de propietarios no es transformar una comunidad propietarios en un fabricante de electricidad, si no dotar al edificio de una autoproducción energética que sea capaz de alimentar la demanda de las viviendas o de los servicios comunitarios.

Convertir una comunidad de propietarios en un negocio que termine vendiendo energía puede ser realmente complejo y un gran foco de conflictos a corto medio y largo plazo.

 

Guía de las 6 variables del éxito para la implantación de la FTV en comunidades de propietarios.

Cumpliendo este proceso y las pautas que en él se reflejan se garantiza el éxito de una instalación fotovoltaica de manera compartida. Las comunidades de propietarios son complejas y singulares y la incorporación de elementos externos y novedosos en este ámbito requiere cautela y paciencia.

Nos encontramos ante un cambio de modelo energético donde nos va a tocar vivir un cambio en la manera de consumir energía y en la percepción que tenemos del confort.

La aplicación de las instalaciones fotovoltaicas compartidas sumadas a la necesidad de rehabilitar energéticamente el edificio traerá como consecuencia que la demanda térmica caiga radicalmente concentrando única y exclusivamente la carga energética en tres aspectos, en la generación de agua caliente sanitaria, los electrodomésticos y el vehículo eléctrico.

Vamos camino de una electrificación integral que solo puede tener éxito si somos capaces de diseñar, gestionar y utilizar coherentemente las instalaciones y los equipamientos diseñados para tal fin. Para que la fotovoltaica en el sector residencial tenga éxito es necesario huir de los grandes números de las grandes cifras y de las grandes inversiones.

No estamos solo frente a una revolución o transformación energética sino que estamos al inicio de una revolución social y cultural ligada al uso de la energía.

No conseguiremos nada instalando cubiertas fotovoltaicas en nuestros edificios y derrochando energía en su interior. No conseguiremos nada instalando sistemas comunitarios en el sector residencial si no somos capaces de gestionar y cohesionar el comportamiento de todos los propietarios.

 

La aplicación de la FTV compartida en el sector residencial tiene por objetivo reducir las emisiones de C02 en los entornos urbanos y no por convertir a las comunidades en “pequeñas compañías eléctricas” que buscan un beneficio económico.

La recomendación principal es utilizar el sentido común en todas sus derivadas, huir de los intereses comerciales, acompañarse de verdaderos profesionales y contar siempre con el asesoramiento especializado de empresas con experiencia. La mejor garantía para el éxito de la FTV compartida es precisamente cambiar la manera de utilizar la energía cambiando la manera de relacionarnos entre nosotros y nuestro entorno más cercano.

Luis Mª Sánchez García

Resp. De Desarrollo de Stechome

informacion@stechome.es

 

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